Este es uno de esos momentos en los que deseas no existir o, siendo mas optimista, piensas que abrazas a tu novio y le dices que lo amas, que aun no crees que lo que viven juntos sea verdad y que jamas quieres que el NO recuerde tu nombre...
"No recuerdo bien su cara ni su voz ni su mirada, no recuerdo sus historias ni sus penas ni sus glorias. Creo que a veces me lo encuentro caminando entre mis sueños, me recuerda un sentimiento del que ya no somos dueños".
Te mueres por contarle que esto te estremece, él te mira a los ojos ,sin convencerse. Mira al piso y dice que te ama, dice que solo quiere que seas suyo para siempre. Entonces te preguntas, a que se refiere. Pero no lo haces. ¿Porque hacerlo?. La respuesta podría ser fatidica y fatal para el instante que viven. Ahi desearias tomarlopor la cintura y apretarla por ese corto instante perpetuo. Pero no, lo que el hace es hacerte sentir hormigueos en el pecho y ganas de que la gris ciudad vea lo feliz que estas. Luego sin darte cuenta, él, tiernamente te da de comer y aun sin convencerse. Te toca, te roza, hasta llegar a quedarse en tu interior. Con suaves dolores y punzaciones que te hacen perder el sentido y la razón quitandote todo lo cuerdo que hasta ahora has llegado a ser. A cada embestida es un grado mas de sensaciones intensas. Te volteas y con lo vez... ahi, con los ojos cerrados y perdidos. Te das cuenta que su mente tampoco esta en el ahora, logró entrar en ti también. Y claro aquí esta, tocando tu cerebro cada dos segundos constantes.
Sin esperar que te escuche. Ni que te vea, le dices en el oido que estemomento quedará guardado en el cerebro de tus neuronas. Será para nadie mas que tú. Cuando vuelven a ser dos, lo miras y; diferentes pero otra vez sinceras palabras, salen de tu boca. Como si hace unos minutos el las hubiera inyectado en tí, en tu memoria.
Pero él vuelve a repetir lo que una hora atraz dijo. Ahi es cuando él desaparece.. como siempre. Y vuelves estar sentado en tu camasoñando como sería tener un novio y abrazarlo ahora mismo. Y se te ocurre escribir para no olvidarlo. La vieja y depresiva cancion de Bacilos que escuchas, el coro te hace pensar en dedicarlo a alguien, pero enseguida lo olvidas. Y comienzas a cantar.
"Lo recuerdo sin azucar y sin crema y sin excusas, lo recuerdo en la mañana, despertandose en mi cama, lo recuerdo en la pereza de una rutina que empieza. Lo recuerdo preocupado por lo que hoy no vale nada, lo recuerdo en sus dilemas entre cuentas y poemas, en el ruido de la calle, perdido siempre en los detalles. Lo recuerdo sin vergüenza, lo recuerdo en un segundo en que llegó a lo mas profundo..." (Solo un segundo - Bacilos)
Que queda para mi? Aqui sentado en mi cama escribiendo. Sin querer dejar de existir y sin novio? Solo y con sentimientos y sensaciones que desearia no tener? Que queda!? (...) Imaginar y escribir? No quiero eso para mi siempre...
martes, 26 de agosto de 2008
23:46 Hrs.
...Y la ultima gota de lluvia cayó sobre la ventana de Gilbert. Él se levantó, secó su ojo sin deshacer el maquillaje. El dia estaba nublado por los recuerdos de su amado, el tiempo no pasaba. Los dias se hacian la misma luna. Gilbert siempre tuvo claro que su posesión mas preciada estaba o estuvo en su interior. De pronto la desesperacion lo inundó, queria tener quince años otra vez, pero volvió a la realidad y se vio de pié en un salon con un pequeño alfiler enterrado en su muñeca y la sangre bajando por los dedos. Solo una vela encendida y la tenue luz de un cigarrillo iluminaba parte de su rostro. ¿loco? si un poco, ¿enamorado? define amor, ¿triste? porsupuesto, mi cigarro acaba de terminarse, ¿vivo? en este momento podria llegar a dudarlo... En fin, el mismo autointerrogatorio cada vez que caía en ese estado.Su olor, su mirada, sus risas y lamentos. El dia y la noche, el agua y el aceite, el frio y el calor, todo era tan diferente entre los dos. Gilbert no era mas que una utopia personificada. No paraba de vagar por sus pensamientos. Claro estaba que Gilbert amaba a Eduard, Y nada podia hacer contra eso, sería como atentar contra si mismo, y de eso ya estaba cansado.Gilbert se repetia una y otra vez, de pié junto al candelabro tratando de contener sus emociones, "supongamos que jamas apareciste, supongamos que jamas te ví sonreir y mucho menos caer herido. Supongamos que sin tí estoy bien. Veamos, ¿que tengo? Un vacio, creeme , el vacio me pesa mas que lo que siento por tí"....Y la primera gota de lluvia del amanecer cayó, la normalidad era inminente, el cielo color lila entraba por las ventanas y Gilbert dificilmente podía recordar a Eduard. Gilbert solo besó a su esposa y cerró los ojos.
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